Cuenca


SECRETARIADO ARQUIDIOCESANO DE CUENCA

RESEÑA HISTORICA DEL MOVIMIENTOS DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD DE CUENCA

El movimiento de Cursillos de Cristiandad, surge en la ciudad de Cuenca, concretamente en la Basílica de San Alfonso en donde permanecen hasta la actualidad gracias a la bondadosa acogida de la Comunidad de padres Redentoristas, en el mes de noviembre de 1973, teniendo como antecedente la preparación de cursos de formación y metodología influenciados por el español Gerino Cassal, persona muy conocedora de los Cursillos de Cristiandad. Sus primeros asesores Espirituales fueron los sacerdotes: Julio Villarroel Ocaña, Néstor Rivera Amores de la Comunidad de Redentoristas y Julio Orellana dominico de nacionalidad argentina.  Actuando como Rectores: en el de hombres el señor Marcelo de Tomasso, y en el Mujeres la señorita Esther Guerrón.

El primer  Presidente del Secretariado Arquidiocesano de Cuenca, fue el Dr. Víctor Fernández Marquez. Hasta la fecha se han realizado 74 Cursillos de hombre y 71 de mujeres.

Como eventos sobresalientes que se han realizado en Cuenca, bajo la organización de los Secretariados han sido:
La primera Ultreya Nacional que tuvo lugar en el mes de agosto de 1978 en el local de Colegio de las Madres Salesianas, a la misma asistieron alrededor de ochocientos cursillistas de todo el país, con la participación de la mayoría de Obispos del país, presididos por el Cardenal Pablo Muñoz Vega.  En esta Ultreya fue expuesto el tema “La Iglesia Comunidad Evangelizadora” a cargo del Dr. Víctor Fernández Marquez.

También en nuestra Arquidiócesis se llevó a cabo la Quinta Ultreya Nacional en el año 1989 el 12 de agosto  en la Casa de Retiros de Santa Teresita de Monay, con una participación de cerca de seiscientos cursillistas de las diferentes provincias del país.  El tema estuvo a cargo de nuestro Presiente de este entonces Miguel Farfán Rodas sobre “Los dirigentes en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad”, intervienen dando la Bienvenida el Obispo Luis Alberto Luna Tobar, Centrando el Tema Monseñor Antonio González y Participando en la Eucaristía El Cardenal Pablo Muñoz Vega. A la vez se han realizado Ultreyas Regionales y una serie de Secretariados Nacionales Ampliados.

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad cuenta con su propia casa de Retiros que lleva  el nombre de “ADVENIAT” en homenaje a al fundación Adveniat de Alemania, quien ayudó económicamente para su construcción, gracias a las gestiones realizadas por ese entonces nuestro Asesor Espiritual Padres Manuel Rivera Amores y el Secretariado presidido por Pedro Arévalo Granda.  Haciendo un breve recuento histórico cabe indicar que en el año 1980, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Cuenca, adquiere por medio de la Curia Arquidiocesana un lote de diez mil metros cuadrados de terreno en el sector de San Juan Pamba de la Parroquia de Nulti, en la Presidencia de Juvenal Vera Carrión, cuya compra alcanza a la suma de ochenta mil sucres, la construcción se realiza a base de mingas con la participación de los Cursillistas no sólo con la mano de obra sino con la donación de dinero, materiales de construcción, etc. La Casa cuenta con Capilla, Sala de Rollos, comedor, cocina y cuatro bloques de dormitorios con sesenta camas, dormitorios para equipo de cocina y más servicios indispensables.  Es de advertir que su uso es también para los diferentes grupos de apostolado con el pago de una mínima cantidad, la misma que sirve para el mantenimiento del inmueble, pagos de servicios de luz, agua potable, línea telefónica y guardianía.

 

La tarea del cursillista es evangelizar:

Dice la palabra de Dios: “¿A que se parece el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer toma y la mete entres cuartos de harina, hasta que fermenta toda la masa”.
(Lc. 13,20)

Esta acción de fermentar que hace la levadura en la harina, tiene que hacer el cristiano en el mundo con el Evangelio, por lo tanto es trabajo de evangelización. Y evangelizar es la característica de la acción de Jesús:

“El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha ungido para evangelizar a los pobres”

La iglesia nos decía Pablo VI, existe para evangelizar. Y el movimiento de cursillo de cristiandad forma parte de la Iglesia, por lo tanto cada integrante de este movimiento existe para evangelizar, es su razón de ser.

Esto no significa que, necesariamente los cursillistas tengan que andar con la Biblia bajo el brazo leyendo y comentando la palabra de Dios, aunque esto no sería malo, sino que como bien lo sabemos la evangelización se realiza a través de la integración de la vida y la fe, a través de la promoción de la  persona humana, de la educación y de la purificación de la religiosidad popular en orientación a vivir una fe comprometida con Dios y los semejantes.

Un cursillista al desenvolverse en una multitud de ambientes como son educación, salud, deporte, vida familiar, instituciones, política, etc. Debe ser testigo con un comportamiento diferente de que Cristo esta en medio de nosotros.

Nuestro mundo sumido en profundas crisis, reclama respuestas antes que fórmulas mágicas o sermones que señalan, acusan y ofrecen una visión desdibujada de Dios, presentándolo como el señor castigador e inmisericorde que no alberga un ápice de amor en su corazón.

Testimoniar de Jesús el Señor, de manera práctica, sencilla y eficaz, comienza con nuestro testimonio de vida.
Los cursillistas hemos sido llamados por Dios para servirle; por ello no podemos darnos el lujo de ser intrascendente, improductivo, sin que haya crecimiento de nuestra existencia a nivel personal y espiritual.
Por ello debemos tener en cuenta las siguientes observaciones.

El primero, que todo cuanto haga, nazca de una íntima relación con Dios en oración, estudio de la Palabra y sometimiento a Su voluntad.

El segundo es que las personas alrededor, comenzando por nuestra familia, deben recibir testimonio de que somos cristianos por nuestros hechos los cuales,una vez sean manifiestos, deben ir acompañados de palabras.
No se puede concebir que pretendamos evangelizar si vivimos mundanalmente, deshonramos al Señor con nuestras acciones y ni siquiera tomamos tiempo para orar.

La dependencia de Dios es un tercer paso que debemos tener en cuenta siempre. Yo puedo predicar un muy buen mensaje aludiendo al razonamiento, al estudio de la raíz lingüística de las palabras que utilice, del contexto socio-político y religioso del pasaje que utilice e incluso, de las tradiciones de la época. Pero no pasará de ser una buena conferencia.
P. Cleofás Parrales
 

 
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